jueves, 28 de octubre de 2010

Ordenadores, Internet y Anarquismo

Traducción: A.V. de THE RAVEN Quarterly de Londres, edición on line: http://web.cs.city.ac.uk/homes/louise/raven.html

Espero hacer aquí una breve revisión de dos aspectos de la cultura y su relación con el anarquismo, la mas positiva y animosa expresión del espíritu humano, y las computadoras, la mas poderosa y compleja tecnología producida por el ingenio humano. Puede verse extraño considerar juntos anarquismo y computadoras, después de todo, ¿no ha sido el anarquismo un movimiento político marginal y poco exitoso, mientras las computadoras han sido algo tanto central como efectivo? Difícilmente habrá área de la vida que no hayan revolucionado esas máquinas. Además, son como extremos opuestos de desorganización y organización, apenas relevantes el uno para el otro. Pues bien, si son opuestos en un sentido, y su diferencia ha tenido que ver con organización, pero es una distinción de genero mas que de grado, y, como espero probar, cada uno promueve inquietudes cruciales, tanto teóricas como prácticas, para el otro. Mas aún, cuando los juzgamos mas generalmente, anarquismo y computadoras son distintivos de las dos mayores fuerzas de la historia cultural.

El anarquismo es expresión política de la anarquía, una fuerza cultural para la proliferación de formas humanas de vida; las computadoras son expresión tecnológica de otra fuerza cultural, que llamaremos orden, que se esfuerza por determinar y controlar. En la historia humana ambas fuerzas se han desarrollado, a veces en armonía, a veces en oposición: en lo síquico, la anarquía es reflejada en Eros, efusivo y alegre; el orden en Tánatos, estático e inseguro; en lo político, la anarquía se evidencia en la libertad, el orden en la autoridad; en lo económico, anarquía se expresa en compartir y dar, orden en poseer y tomar. Vista así, la relevancia mutua, y compartida, de anarquismo y computadoras es clara. En el presente, el orden está en ascenso y la anarquía es desacreditada y desaprobada. Como anarquista, me he interesado en la naturaleza de, y en requerimientos para, un mundo en donde la anarquía sea el espíritu reinante. Mas adelante, al examinar el dominio de la anarquía, indico mi visión sobre nuestra relación con otra gente y con la sociedad en general, nuestros lazos con las cosas y con el mundo en general, y nuestras relaciones con nosotros mismos, nuestro sentido de identidad, nuestro saber y actividad. Luego, al examinar el dominio del orden, expongo el lugar de las computadoras dentro de el.

Por si solos, ni anarquía ni orden son una base posible para la cultura humana. Anarquía sin orden se limita en sus medios de existencia y sus medios de expresión. Orden sin anarquía es estéril y autodestructivo. La dominación actual del orden es tanto opresiva como peligrosa. El hallazgo de posibles vínculos sanos entre anarquía y orden y, mas en concreto, la determinación de los requerimientos para un diseño y uso socialmente beneficioso de las computadoras están entre las tareas mas urgentes que encaramos. Al final, describiré algunos de los modos en los que el uso de las computadoras reta a la libertad humana. Concluyo en que no hay modo seguro de usar las computadoras y que sus beneficios son generalmente comprados al precio de la libertad. Mi propia idea de la anarquía esta basada en varios años de lectura, discusión y reflexión. Es solo una entre una amplía variedad de visiones de la anarquía. He estado ligado con computadoras en varias condiciones por cerca de 18 años y me fascinan por su sugestividad y su desafío. En la intersección de estos dos intereses, así como de muchos otros, yace un enigma persistente, ¿qué relación es posible entre lo formal y lo informal? Las reflexiones expresadas aquí son necesariamente incompletas.

El dominio de la Anarquía

El anarquismo es el movimiento político e intelectual en pro de la anarquía. La anarquía se basa en la deseabilidad y posibilidad innata de libertad, creatividad y actividad responsable de las personas, separadamente y en asociación. El anarquismo es motivado tanto por el sentimiento como por el convencimiento de que dicha actividad autónoma es necesaria para el crecimiento y desarrollo de la inteligencia, dignidad y felicidad humana. El anarquismo se ha manifestado por si mismo en una variedad de organizaciones y teorías. Pero la anarquía en si no es una teoría específica o forma de organización, es un aliento que puede buscar expresión, en un amplio o limitado grado, en diversas teorías y organizaciones. La Anarquía no es completa o coherente o definida.

Analizar la anarquía es necesariamente infligirle una lesión, pues no puede ser captada por completo en ninguna formalización. La anarquía está tanto en aquellas formas de la vida humana que la respaldan como en las que le son hostiles. El anarquismo es optimista sobre la naturaleza humana, y para él basta con que extirpemos la opresión y la humanidad florecerá en múltiples expresiones culturales, ya que la gente es en esencia creativa y cooperativa. Por supuesto, esto es un ideal, la realización de cualquier sociedad anarquista implica muchos compromisos con el orden, así sea para proveer algo de seguridad a aquellos que desean una existencia poco aventurera. Pero aceptando el orden, el anarquismo se pone a si mismo en peligro de perder la libertad. Para asegurar la anarquía, debemos primero asegurar sus fundamentos, los nexos básicos donde las personas se vinculan con otras, con si mismas y con el mundo a su alrededor.

Habiendo indicado en lo anterior las relaciones claves de la anarquía, debemos todavía llegar a formas de organización social basadas en esas relaciones para resolver los problemas prácticos de la vida. Pero me interesan aquí los nexos básicos porque ese es el nivel donde ocurre el conflicto esencial entre anarquía y orden, y es en este nivel que la significación social de la computadora deberá ser comprendida. Los problemas prácticos de la construcción social quedaran para otra ocasión. Todas las relaciones básicas de la anarquía envuelven personas. Las cualidades de objetividad y subjetividad se fusionan en estas relaciones. Lo que sigue las bosqueja desde tres ángulos: relaciones con otros, relaciones con las cosas, relaciones con uno mismo. Estas relaciones están todas conectadas.

A) Relaciones entre las personas:
Las variantes del anarquismo difieren en sus concepciones de las relaciones sociales. Los anarcoindividualistas ven la sociedad como una restricción a la libertad de los individuos. Las relaciones libres serían modeladas en contratos entre átomos sociales autónomos, cada uno actuando en su propio interés. Como Marx observara, este modelo de relaciones sociales está basado en la ideología capitalista y no es natural sino sumamente estructurado, siendo opuesto a la libertad. El anarquismo socialista, o comunista, piensan que libertad y desarrollo humano están enraizados en una matriz social. El mas grande énfasis del anarquismo debe ser sobre los lazos colectivos. De hecho, todas las relaciones anarquistas tienen una dimensión social. Para que la gente sea libre, las relaciones entre la gente deben ser libres. Las personas deben interactuar directamente con cualquiera, y no deben dominar a ninguno. La mediación limita la interacción y a las relaciones basadas en la interacción. La mediación aliena a la gente una de otra y enmascara la opresión.

Las personas pueden formar asociaciones voluntarias a fin de procurar intereses comunes. Cada uno puede estar vinculado a cualquier cantidad de uniones clara o vagamente definidas. Asociación acarrea responsabilidades, pero no imposición de ellas, ni exigencia de cumplir bajo amenaza de sanción. En vez de ello, están basadas en una ética compartida de respeto por uno mismo y por los demás. Obligarse con una asociación es siempre voluntario; el grado de ligereza con que alguien entrará o dejará a una de ellas dependerá de los compromisos involucrados. Algunas asociaciones serán transitorias, otras a largo plazo. Pueden unirse o sobreponerse unas a otras en espacio o tiempo. La sociedad consiste en un tramado orgánico de asociaciones, algunas se ocuparán en la producción, otras en investigación, y aun otras en la expresión libre. La gente será respetada haciendo caso omiso de sus asociaciones o responsabilidades. Habrá muchas uniones en las cuales participar y abogar por las personas, sin importar el grado de empeño que se pueda o quiera asumir. En particular, las asociaciones en las que se nazca darán estima y apoyo.

Luego que las relaciones puedan ser directas y no jerárquicas, la dimensión, duración y efectividad de las uniones anarquistas están limitadas. Requerirá enorme vigor de una asociación voluntaria aun acercarse a dichos limites. Superarlos impondrá que la libre y voluntaria naturaleza del grupo se complique por la centralización y autonomía organizacional. Este es un paso peligroso, puesto que elimina el control de la gente envuelta en la organización. Jerarquía y mediación pueden ser introducidas. Tal institución se reproducirá a si misma, ampliando el dominio en el cual las relaciones sociales anarquistas serían suprimidas. Las instituciones autónomas están en conflicto básico con la anarquía. Pueden, y tal vez deban, ser toleradas, pero solo cuando se han acotado dentro de términos de precisa observación. Tendremos que aceptar límites a la eficiencia. La sociedad anarquista exige ética participativa, determinación de preservar la libertad, y comprensión de los retos de la libertad. La gente compartirá su propia visión, y respetara la de los demás. Tanto el saber como la práctica serán plurales. La comunidad anarquista depende de la participación, en un mundo que participe.

B) Relaciones entre las personas y las cosas:
Hasta hace poco, el anarquismo no ha tenido mucho que decir sobre nuestras relaciones materiales. Como otras doctrinas, no ha cuestionado las categorías económicas simples de producción y consumo. La abundancia material procuraría ser suplida por la generosidad de la naturaleza incrementada por la tecnología. El manejo y conocimiento de las cosas pretendería también ser objetivo, independiente de lazos sociales. Esta visión ingenua debió cambiar. Una actitud de opresión para con la naturaleza conduce a la opresión en las relaciones humanas. Las elecciones tecnológicas necesariamente afectan los vínculos sociales. Una posición objetiva hacía las cosas difunde alienación entre la gente. Debemos aceptar límites al consumo. No tenemos derecho a destruir la naturaleza; al hacer uso de ella, el compromiso hacía los otros nos obliga a renovar lo que usamos. Debemos elegir tecnologías con cuidado, asegurándonos que al hacerlo no construimos relaciones sociales que no queremos. No podemos considerar las cosas "objetivamente", sino en el contexto personal, social y natural. Esto implica vernos a nosotros mismos como parte de la naturaleza. La propiedad privada en su forma actual no existirá, ni Estado que proteja "derechos de propiedad". Si son reconocidos derechos por las cosas, es basándose en la responsabilidad y el respeto.

C) Relaciones de las personas consigo mismas:
Para el anarquismo, estas relaciones serían expresión de los nexos con los mundos natural y social. La gente se percibiría en sus contextos natural y social, y comprendería las relaciones naturales y sociales envueltas en nuestras percepciones y actividades. Pero estas relaciones no imponen perspectivas y actividades de cada uno. Cada cual será autónomo: libre, creativo y responsable, al tiempo que la razón y la práctica anarquista deban ser firmemente arraigadas en los contextos natural y social, así como en todo individuo. Eso implica que los entornos social y natural de la gente deberán ser relativamente estables.

El dominio del Orden

Es del todo diferente al dominio de la anarquía. Donde la anarquía respalda al poder creativo, el orden apoya al poder dominante. El orden procura inmovilizar y mantener. Donde la anarquía integra la razón, práctica y teórica, dentro de los contextos de relaciones sociales y naturales, el orden busca separar tajantemente la razón de esos contextos, al cosificarla como una tecnología de dominación sobre los mundos social y natural. Esta separación de razón y realidad bajo el influjo de la dominación crea una tensión retorcida, resuelta en la creación de dos ideologías: racionalismo e instrumentalismo, las cuales sustentan y legitiman la razón en forma aislada y expurgada.

Dentro de la ideología del racionalismo, toda realidad puede ser completa y objetivamente entendida por la pura razón. El conocimiento objetivo es ámbito exclusivo de la ciencia, cuyos métodos y teorías son depurados de subjetividad. Se considera comprensible a un fenómeno cuando puede ser aislado y controlado. Dentro de la ideología del instrumentalismo, todo esto es vuelto al revés. El instrumentalismo es pragmático. Lo que puede ser controlado es real. Lo que es real puede ser completamente controlado. La función natural de la razón es la opresión. La objetividad es denegada. Estas ideologías mantienen la divisibilidad, la autoridad y la efectividad de la razón; por su conducto, el dominio del orden provee tanto los medios como la mistificación del control social. El régimen del orden ha sido apoyado por ende precisamente por aquellos que buscan dominar a las personas y a las cosas, apoyo recompensado generosamente. El régimen del orden ha sido sostenido también por quienes esperan usarlo como una defensa contra la dominación, y esto es un error trágico.

Por supuesto, ni racionalismo ni instrumentalismo son verdaderos, se trata de justificaciones separadas pero mutuamente respaldadas de un mismo proceso: la subyugación de la razón como un instrumento de dominación. La razón deviene en tecnología. Tal como la razón es expurgada, así mismo aquello sobre lo que opera debe ser depurado. El objeto de la razón es la información. El uso sin trabas de la razón instrumental requiere un ambiente de información pura. El máximo de información es separada de sus contextos social y natural, la mayor parte es espacio de operación de la razón instrumental.


Las computadoras son implementos mecánicos de la razón instrumental: almacenan, transmiten y manipulan información depurada; son filtros de información. Como las computadoras invaden el mundo, crean extendidas zonas de información expurgada, ensanchando de este modo el campo de acción de todas las formas de razón instrumental. Dentro de este ámbito, las computadoras son recursos poderosos para el control. El instrumentalismo realza el poder de las computadoras para legitimar la depuración de la información, las computadoras confirman al instrumentalismo para demostrar la efectividad de la razón instrumental. También están profundamente implicadas con el racionalismo. La razón expurgada solo se preocupa por el funcionamiento de las cosas; estas máquinas son el simulador ideal para ello. Desde que las computadoras son el instrumento mas efectivo de la razón expurgada, han devenido en modelo para la teoría y el método científico en un proceso autoreforzado. Como filtran información, crean una realidad que pueden de hecho modelar y controlar. Siendo así, las computadoras son criaturas de los procesos subyacentes del orden y de las ideologías del orden.